La industria de tarjetas de pago ha establecido una fecha límite crucial para las empresas que manejan datos de titulares de tarjetas o procesan pagos. Para el 31 de marzo de 2025, la implementación de DMARC será obligatoria.
Esta norma resalta la importancia de medidas preventivas contra fraudes por correo electrónico, suplantación de dominios y phishing en el ámbito financiero.
No es un requisito opcional, y el incumplimiento podría generar sanciones monetarias.